Vamos a la playa!!
La playa… cada vez que viene a mi mente sonrío… me encanta. Solo que ahora, siendo madre, la cosa es algo diferente… digamos que es menos relax y más aventura…
Durante una época de mi vida era capaz de levantarme de la mesa en casa de mis padres, donde estábamos de sobremesa, decir “tengo calor”, coger una toalla, ir caminando a la playa, darme un baño,volver y seguir con la conversación en menos de 20 minutos 😜. Era sencillamente genial.
Actualmente solo de pensar en todo lo que tienes que llevar casi se me quitan las ganas 😅, con lo que me gusta… Ayer le dije a mi niña que papá y mamá tenían que preparar las cositas de la playa mientras ella veía unos dibujitos y salió corriendo, cogió la bolsa de sus juguetes de playa y el bolso de playa, los colocó al lado de la puerta y dijo ” ya está!” 😂🙌🏻… Que sencillo es todo ante sus ojos 😍.
Pero esa bolsa de playa había que llenarla con cosas: cremas, toallas, gorras, sandía, ropa de recambio, porque además de que vamos a comer a un restaurante después de la playa, estamos en plena operación pañal (esto ya lo dejo para otro post 😆….). Y había que embadurnarla de crema, claro. Por fin todo listo! Vámonos!! Pero entonces ella decide que no quiere llevar el vestido que lleva, que quiere otro… vale vale… le pones otro y para el parking. Cuando llegas te das cuenta de que la funda de la sillita del coche está en casa (porque se meo el último día y había que lavarla…). Mientras el padre vuelve a por la funda, la niña va diciendo “a la playa no, a la playa no”… Tú miras el reloj y estas a punto de cancelar…. más cuando tienes reservado para comer pronto en un restaurante al lado de la playa… y con lo que está costando ves que solo te va a dar tiempo a mojarte los pies….. Respiras hondo… aparece el padre con la funda y la niña parece que ya vuelve a estar emocionada con la playa…. VAMOSSSSSSSSS!!!
Llegas a la playa, comienzas a caminar hacia la orilla, que está lejos y se te antoja un oasis total… Y la niña se queja porque le quema la arena (normal a esas horas…), el padre va hasta arriba con sombrilla y bolsas.. la coges tú en brazos y sigues caminando, cada vez con más deseos de llegar… cuanto más andas más te cuesta… todo va a cámara lenta… y tú solo deseas bañaaaarte 🙏🏻
Tras el primer chapuzón las cosas ya son más bonitas . Fresquita, sintiendo la brisa y el sonido del mar… Padre e hija están jugando a la sombra. Es tu momento, plantas tu toalla al solete y te estiras…. 3 segundos, ese es el tiempo que ha tardado tu hija en decidir que esa era su toalla…. Le dices que de eso nada, que si acaso la compartimos. No está muy de acuerdo y empieza a moverse por toda la toalla… arena por todas partes 🤦 . Y ahora es cuando intentas ponerte crema solar, y digo intentas porque con toda la arena que llevas no encuentras huecos… Con tal mezcla en tu cuerpo y un poco de aceite saldría una perfecta tempura… 😂.
Entendido… nada de relax. Vamos a hacer castillos. Aunque a esta hija mía lo de hacer castillos no es que le motive mucho… le va más destrozarlos, intentar mover a golpes la sombrilla, lanzar al agua las conchas grandes que encuentra e intentar comerse las pequeñas y toda la arena que se le queda en las manos….😅 (oye, yo me la comía a puñados…. ).
Y así es como cambia el concepto de un día de playa cuando eres madre… ahora no hay relax pero hay momentos que quedarán grabados en tu memoria y en la suya… y no me refiero a cuando se come la arena (de esto te acordarás tú más que ella…). Me refiero más bien a la emoción al llegar, a los momentos jugando en el agua, saltando las olas, curioseando lo que hacen otros niños, comiendo los 3 del tupper de sandía con un solo tenedor (“ahora yo, ahora mami, ahora papi…”)… Recuerdos para siempre disfrutando en la playa 🤗♥️.
