Vida

Libre

Me gusta que seas curiosa, me encanta ver cómo disfrutas con cada nuevo descubrimiento, aprendiendo cómo se cambian los canales de la tele o como se encienden o apagan las luces, cómo buscas la manera de alcanzar aquello que está sobre la mesa y que quieres investigar. Admiro tu decisión, tu cabezonería aún siendo tan niña, tus ideas y respuestas asombrosamente claras. Soy feliz viéndote disfrutar correteando con mis zapatos, la gorra de papá y poniendo caras en el espejo. Soy feliz viéndote crecer libre, a tu lado siempre, pero quedándome a dos pasos de ti en el parque mientras tú decides si quieres ir a los columpios, sentarte en un banco, observar las palomas o simplemente corretear. Eres libre mi vida, no lo olvides, tú decides que hacer o hacia donde ir, siempre, sin miedos.

Cuando crezcas mamá te lo recordará y así como hoy está justo detrás de ti en el parque, también lo estará en tu vida. Pero para entonces mamá, que se habrá esforzado en enseñarte a vivir la vida sin miedos (algo que ella está aprendiendo ahora) con pena en el corazón tendrá que decirte que tu libertad no es completa, tendrá que decirte que tengas cuidado:

– ¿Y por qué mamá?
– Porque eres mujer..
– No lo entiendo..
– Mamá tampoco cariño …

Ojalá nunca tengamos esta conversación…

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