Bimaternidad, mucho más que una segunda maternidad
Una música suave, en soledad, bajan las revoluciones, las prisas, los nervios…. De repente la rueda se para, aún puedes sentir el ritmo acelerado de tus pulsaciones… Sabías que lo necesitabas, y aún así, te costaba parar…
Porque esta montaña rusa no es fácil, no es siempre divertida, eso ya lo sabías …. Porque tienes un bebé que necesita tus brazos, necesita calma, necesita que no tengas horarios, que estés tranquila, que te olvides de todo lo demás… Pero también tienes una niña de 4 años, intensa, que también necesita tus brazos, que sí necesita horarios, que está en la edad de hacer ruido, de cantar y bailar, de pedirte cosas cada minuto, de querer compartirlo todo contigo…Y hay días en que lo ves tan incompatible que te supera… que te sientes como una cuerda que se tensa… sientes que deberías estar en ambos extremos y entonces la cuerda se rompe y con ella la calma… y llega la culpabilidad, la impotencia, el desasosiego, las ganas de llorar… y, desde un rinconcito al que te has apartado, los miras, los adoras, asientes para ti y te vas… necesitas reconectar…
Porque en este postparto quizá haya menos miedo a lo desconocido pero, sin duda, que el estreno de la bimaternidad sea en pleno postparto es difícil… Sí, ya sabes que es la única manera 😅… pero no es tu mejor momento 🙃. En el postparto das el máximo de ti misma, es un tsunami que te deja sin energía…una montaña rusa de emociones donde te sientes la mujer más feliz del mundo y al segundo estás llorando porque crees que no puedes con ello… Ahí, en ese momento, sigues siendo madre de una niña de 4 años, que te necesita, que aún no entiende bien eso de que tiene que compartir con su nuevo hermano esos ratitos en tus brazos…
Pero si algo has aprendido desde que te convertiste en madre es que cada vez que sientes que la situación te supera es momento de parar, de volver la vista atrás, o sea, hacia ti 😊… Es momento de revisar tus pensamientos, tus expectativas, tus exigencias. ¿Quizá te estás exigiendo demasiado? Quizá sí. ¿Quizá es mejor para ellos que estés menos tiempo con cada uno pero que estés presente cada vez? Seguramente. ¿Quizá deberías empezar a sacar algo más de tiempo para conectar contigo? Totalmente ¿Quizá deberías relajarte y dejar que la bimaternidad te sorprenda? Rotundamente SI…
Porque quizá la bimaternidad no es solamente tener un segundo hijo. Porque una familia de 4 no es solamente una de 3+1. Porque cambia TODO. Y TODOS nos hemos de adaptar. Es un nuevo mundo. Una nueva familia. Y para disfrutar de lo bueno que trae debemos dejarlo fluir y dejarnos sorprender…
Y cómo tantas veces, la lección de hoy es SUELTA el control, VIVE y déjate sorprender… ❤️ (Y no, no es fácil…)