Vida

Filosofía de vida: Vivir

Así de fácil y así de complicado…

Hoy, por casualidad, descubrí la canción solidaria “Vivir” de Rozalén cantada junto a Estopa para ayudar en la lucha contra el cáncer. Es del 2017 y tuvo mucho éxito, pero yo, sumergida en mis primeros meses de maternidad, ni me enteré…😅

Me encanta! Sobretodo esto:

     Lo que no me aporte lejos

     Si alguien detiene mis pies
    Aprenderé a volar

     Y si miro todo como un niño
     Los colores son intensos

Sí, en la vida hay momentos malos pero, ¿qué tal si disfrutamos los buenos? Los valoramos cuando llegan los malos momentos  y mientras se nos pasan los días buscando perfecciones y utopías…

Muchos de nosotros hemos crecido bajo la creencia de que lo bueno, lo mejor, es lo habitual, lo que está dentro de la norma, lo correcto (que peligrosa está palabra..), hemos aprendido a planificar, a controlar. Por ello ante situaciones nuevas, diferentes, “problemáticas”, nuestra primera reacción es de alerta, de defensa, de mantener ese control. Nos bloqueamos y actuamos sin pensar. Más tarde, ya “a salvo”, analizamos la situación y nos arrepentimos de nuestra reacción exagerada, del mal rato e incluso pensamos “si no era para tanto” …

En esos momentos de “crisis” es bueno parar, tomarnos nuestro tiempo (no es necesaria una respuesta rápida, en realidad tenemos muy sobrevalorado el ahorro de tiempo) y valorar la situación con perspectiva, hacerlo de una manera objetiva, abrir la mente y buscar respuestas o soluciones contando con más herramientas. De hecho, viendo la situación desde otra perspectiva quizá descubramos una oportunidad, quizá nosotros vemos un problema sólo porque hay un cambio, pero ese cambio nos trae algo positivo. Y es que a veces nos quedamos demasiado tiempo en nuestra “zona de confort”, donde parece que estamos muy bien pero en realidad es como una cárcel, la vida está fuera y nosotros la vemos desde detrás de los barrotes…

Cuando tienes hijos estas situaciones “descontroladas” se multiplican infinitamente… tú puedes ponerte las normas que quieras, puedes quedarte cobijada en tu zona de confort el tiempo que quieras… pero tus hijos no… ellos aún conservan ese espíritu de libertad sin miedos y te lo recordarán cada día. Y esto no es un problema, es un regalo para ti porque te recuerdan el valor de la vida, de vivirla…

Por ello cuando lleguen estas situaciones:

  • Tomate tu tiempo, si no es una situación de vida o muerte, no es tan urgente
  • Abre tu mente y valora la situación desde otras perspectivas
  • Acepta que quizá la solución o la mejor opción sea no hacer nada y esperar (que difícil esto…)
  • Busca el lado positivo de la situación y aprende de ella

Y si no eres capaz de hacer esto cuando llegue el momento, no te juzgues, pasa el mal rato, aprende e inténtalo la próxima vez.

Y así, poco a poco conseguiremos el “vivir” que buscamos ☺️😉‎

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